Sex, Lies And Mixtapes

Sex, Lies And Mixtapes

El otro día encontré en casa de mi madre una caja con una libreta y cientos de cintas de cassette. En esa libreta estaban numeradas todas esas cintas, todas de 60 minutos, decían que cuanta más duración tenía la cinta más sufría el motor de arrastre del equipo de música o del walkman de turno, anotadas las canciones y su duración, calculaba el minutaje de las canciones para llenar al máximo cada cara y evitar así tiempos muertos, y el motivo de esa grabación. Eran anotaciones pasadas sobre sensaciones que había querido plasmar con música. Había cintas para bailar, para estudiar, para correr, para viajar, para amar, sí, también para eso, cintas que giraban en torno a un tema, incluso a juegos de palabras con los propios títulos de las canciones, en definitiva, todo un mundo. También había anotadas cintas hechas por encargo, otras grabadas como regalo o a cambio de algo, también proyectos que por un motivo u otro nunca se llegaron a materializar, todas y cada una de ellas tenía un propósito, todas tenían un fin.

Las he estado escuchando estos días, no todas, claro, hay grabaciones desde finales de los ochenta hasta principios del siglo XXI, algunas aguantan el tipo y otras me hacen sonrojar, pero todas ellas me llevan al momento en que las grabé, recuerdo y revivo ese mismo instante. Algunas verán la luz de nuevo en este blog, sin fechas, sin nombres, sin intérpretes, sin títulos, a ciegas, a oscuras, tal como fueron creadas, otras posiblemente serán retocadas, espero que a mejor gracias al conocimiento que uno puede adquirir con el paso de los años.

Grabar una cinta no es nada fácil, debes incluir temas de una dinámica, temática o género similar para llevar al oyente al lugar donde deseas, es una tarea complicada y más cuando no es para ti. A raíz del hallazgo he estado releyendo Alta Fidelidad, la novela de Nick Hornby, siempre con esa medio sonrisa de complicidad en los labios, lo habré leído cuatro o cinco veces, y cada vez que lo hago descubro ciertos paralelismos entre la forma que tiene el personaje de Rob Fleming y yo de entender la música y su posterior transcripción a una cinta de cassette. Os recomiendo su lectura, puede que también os veáis reflejados en él.

En breve publicaré la primera cinta, espero que la escuchéis, espero que me deis vuestra opinión, que me digáis que os parece, que os inspira, que os evoca, bien en los comentarios del post o por privado, como queráis, y también dejar una puerta abierta para que propongáis o sugiráis temas a explorar en futuras publicaciones. Hasta pronto.

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